Saturday, March 12, 2016

“Invictus” William Hentley

Se trata del poema más celebre de Hentley escrito en el mismo año de su muerte. Los versos son trascendentes puesto que eran aquellos que Nelson Mandela se recitaba a sí mismo durante sus años en prisión por las políticas racistas en Sudáfrica. El temple de uno de los hombres más importantes del siglo XX radica en las atinadas y poderosas palabras del escritor inglés, quien no tiene miramientos en retratar algunas de las joyas de la existencia humana: la esperanza, la libertad y la resistencia. 
Más allá de la noche que me cubre,
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que puedan existir
por mi alma inconquistable.
En la azarosas garras de las circunstancias
no he gemido ni llorado.
Sometido a los golpes del azar
mi cabeza sangra, pero está erguida.
Más allá de este lugar de ira y llantos
yace sino el horror de la sombra,
Y aún la amenaza de los años
me halla y me hallará sin temor.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.

“Lanzar los dados” Charles Bukowski

El último poeta maldito de las letras inglesas entrega en estos versos un llamado a aquellos que viven con incertidumbre, poca voluntad y determinación. En el mundo no existen términos medios, si quieres hacer algo, debes ir hasta el final. Así de sencillo. 
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
De otra forma ni siquiera comiences.
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
Esto puede significar perder novias,
esposas,
parientes,
trabajos y,
quizá tu cordura.
Ve hasta el final.
Esto puede significar no comer por 3 o 4 días.
Esto puede significar congelarse en la banca de un parque.
Esto puede significar la cárcel.
Esto puede significar burlas, escarnios, soledad…
La soledad es un regalo.
Los demás son una prueba de tu insistencia, o
de cuánto quieres realmente hacerlo.
Y lo harás,
a pesar del rechazo y de las desventajas,
y será mejor que cualquier cosa que hayas imaginado.
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
No hay otro sentimiento como ese.
Estarás a solas con los dioses
y las noches se encenderán con fuego.
Hazlo, hazlo, hazlo.
Hazlo.
Hasta el final,
hasta el final.
Llevarás la vida directo a la perfecta carcajada.
Es la única buena lucha que hay.